ENTEROTOXEMIA O RIÑÓN PULPOSO

DESCRIPCIÓN

Ésta es una toxemia fatal, que ocurre en ovinos de diferentes edades, particularmente en corderos en engorde y animales adultos, y en menor medida en bovinos, especialmente en terneros y animales jóvenes. Esta enfermedad es común en aquellos países donde la cría de ganado ovino es parte sustancial de la industria agropecuaria. Se desarrolla como resultado de la rápida multiplicación de Clostridium perfringens tipo D en el cuarto estómago y el intestino delgado. El Clostridium perfringens tipo D es un habitante normal de la tierra y también de los intestinos de ovinos sanos, donde permanece sin afectar el bienestar del huésped. Es solamente bajo circunstancias particulares que el organismo se multiplica a un ritmo inusualmente alto y produce una concentración suficiente de toxinas como para causar una toxemia fatal. Estas condiciones predisponentes están asociadas a la reproducción y cría intensiva de ganado y a la sobre-alimentación del mismo. Un cambio repentino a una dieta más concentrada puede resultar en un rápido desarrollo de la enfermedad. En ocasiones es suficiente para provocar la toxemia con mover al ganado a pasturas nuevas especialmente en períodos de buen desarrollo de las mismas. La relación entre estos factores predisponentes y la enfermedad no es del todo conocida. Se ha sugerido que la alimentación con dietas concentradas en proteínas reduce la acidez del estómago y por ende favorece la rápida multiplicación bacterial, y la producción de toxinas. Otra explicación posible es que, como resultado de la sobrealimentación, una cantidad no digerida de almidón pase del estómago al intestino delgado, generando así condiciones ideales para el rápido crecimiento del organismo, que ya se encuentra presente en el intestino. El proceso de absorción de la toxina a través de la pared del intestino grueso depende de algunos factores desconocidos que afectan su permeabilidad. Esta enfermedad puede aparecer repentinamente como un brote extensivo, o pueden existir muertes ocasionales en un período determinado. Cuando se observan síntomas los animales se vuelven torpes, débiles y pronto colapsan. La cabeza se retrae con frecuencia, y hay una lucha espasmódica antes de que el animal se vuelva comatoso y muera. En corderos se presenta a menudo una degeneración característica de la corteza del riñón, especialmente si es examinado varias horas después de la muerte. El riñón se vuelve extremadamente blando y pulposo, dando nombre a la enfermedad. Generalmente no se encuentran lesiones en el riñón en ovinos mayores afectados con esta enfermedad. Con respecto al ganado bovino, el Clostridium perfringens tipo D ha sido reportado ocasionalmente como la causa de la Enterotoxemia en terneros y animales jóvenes. La enfermedad es en todos los aspectos similar a la infección de enterotoxemia en ovinos.

CONTROL Y PREVENCIÓN

La administración de antisuero a todos los ovinos lo antes posible luego de la primera pérdida es una buena protección inmediata. Pero esta protección puede no durar más de tres semanas. Cuando se necesita protección por un período más prolongado, los animales pueden ser inoculados con vacunas de buena calidad. Las vacunas pueden ser administradas al mismo tiempo que el antisuero, para inmunidad inmediata y duradera durante un brote. En áreas donde el Riñón pulposo es común, la vacunación de todos los animales previo a los períodos de mayor riesgo es una práctica sensata para prevenir la enfermedad.